La historia del Château Rieussec es una verdadera epopeya bordelesa que se remonta a los monjes del siglo XVIII. Desde su origen religioso, esta tierra en Fargues estaba destinada a la excelencia. El reconocimiento supremo llegó en 1855, cuando este vino fue consagrado como 1er Grand Cru Classé de Sauternes, bajo la égida de Monsieur Mayne. Es una distinción que sella para siempre su prestigio.
Hoy, el alma de este Château late al ritmo de los Domaines Barons de Rothschild (Lafite), que lo adquirieron en 1984. Su llegada marcó una fase de grandes renovaciones, permitiendo que este viñedo de 68 hectáreas recupere el esplendor de su glorioso pasado. Los vinos que allí se desarrollan son la quintaesencia de Sauternes: complejos, de una untuosidad infinita, tejen un tapiz aromático rico, donde el botrytis crea la magia. Este Château firma néctares que poseen tanto riqueza como frescura, valores seguros que atraviesan el tiempo.