La ambición de Jean-Philippe Manchès es simple y sincera: democratizar la excelencia. No es tarea fácil, pero es la esencia misma de la Maison Orcia, que fundó en 2016. La aventura no comenzó en los viñedos, sino con la voluntad de hacer brillar las mejores denominaciones francesas, especialmente las de su tierra natal, el Valle del Ródano.
Establecido en Lyon, Jean-Philippe actúa como un director de orquesta meticuloso. En lugar de gestionar su propio viñedo, teje vínculos sólidos y duraderos con viticultores apasionados, compartiendo su visión de una viticultura de calidad y respetuosa. Este trabajo de selección riguroso garantiza un suministro de uvas impecable, a menudo procedentes de la agricultura ecológica, como se refleja en sus cosechas de Côtes-du-Rhône y Châteauneuf-du-Pape.
Así, Maison Orcia se compromete a producir vinos precisos, modernos y elegantes, que capturan la autenticidad de su terroir de origen. Cada botella es fruto de una colaboración y un arte de vivir, ofreciendo néctares sabrosos, frescos, con taninos sutiles y notas afrutadas y especiadas, perfectos para acompañar el día a día sin complicaciones.