Los 10 mejores cócteles a base de ginebra
Es la bebida favorita de la familia real británica, que incluso puso a la venta su propio gin casero en julio de 2020. Y con razón: ácido, picante o dulce, el alcohol emblemático de nuestros amigos ingleses combina con todos los sabores y se presta a todos los gustos.
Fresco con un Gin Tonic, amargo con un Negroni, burbujeante con un French 75, ácido con un Gimlet o más goloso con un Clover Club... Con limón, tónica, frutos rojos o incluso champán, hay opciones de sobra para encontrar una receta al gusto de cada persona.
Y como nos gusta tanto el gin como a los británicos, aquí tienes 10 cócteles tan clásicos como originales para preparar en casa. Y un gin con hielo, ¡uno!
¿Cuál es el mejor gin para los cócteles?
Amargo, dulce o afrutado, este destilado imprescindible se adapta a todos los gustos: desde los grandes clásicos Bombay Sapphire, Plymouth y Hendrick’s Gin para los más atrevidos gin con pimiento de Espelette y gin francés elaborado a base de flor de vid.
1. El Gin Tonic: el más histórico
¿Y si te dijéramos que al principio el Gin Tonic se consideraba un medicamento? ¡Un pequeño trago y a dormir! Para entenderlo mejor, hay que remontarse a principios del siglo XIX, cuando se descubrió que la quinina contenida en las bebidas tónicas permitía combatir la malaria. El éxito fue inmediato: la bebida se popularizó y se internacionalizó.
Pero ¿qué lleva el Gin Tonic, todo un clásico de las tabernas y los bares, y cómo se prepara?
Ingredientes:
- de 4 a 7 cl de gin
- de 8 a 14 cl de Schweppes Indian Tonic
- limón, pepino, naranja, bayas para decorar
- cubitos de hielo
Preparación:
- Pon los cubitos de hielo en vasos tipo tumbler. Vierte el gin a partes iguales en cada vaso (unos 4 cl por persona) y añade el tónica (unos 8 cl por persona).
- Mezcla el cóctel con una cuchara y decora el Gin Tonic con una piel de limón, una rodaja de pepino o incluso una piel de naranja. ¡Sírvelo bien frío!
2. El Martini Negroni: el más elegante
Viajemos por las carreteras de Italia hasta Florencia, donde el conde Camillo Negroni pidió en 1919 sustituir el agua por ginebra en su cóctel favorito. Así nació el Martini Negroni, este clásico con sabor italiano que combina armoniosamente dulzor, amargor y notas herbáceas.
Ingredientes:
- 2 cl de Martini Rosso
- 2 cl de Martini Bitter
- 2 cl de ginebra Bombay Sapphire
- cubitos de hielo
- 1/2 rodaja de naranja
Preparación:
Llenar una copa con hielo y añadir la ginebra, el Martini Rosso y el Martini Bitter a partes iguales. Remover con una cuchara y decorar con una rodaja de naranja.
3. El Pink Lady: el más atrevido
¿Quieres hacerte pasar por una dama de la alta sociedad en los años treinta? Opta por el Pink Lady, una variante del famoso White Lady nacido en el Harry’s New York Bar. ¡A preparar cócteles, listos, ya!
Ingredientes:
- 4 cl de ginebra
- 2 cl de zumo de limón amarillo
- 1 cl de sirope de granadina
- 3 cubitos de hielo
- Cerezas
Preparación:
Verter la ginebra, el zumo de limón y el sirope de granadina en una coctelera y mezclar enérgicamente. Verter en una copa de cóctel seco y decorar con una cereza para añadir un toque ornamental.
4. El Abbey Cocktail: el más festivo
¡Nada como un pequeño Abbey Cocktail para sumergirse en los felices años veinte! Inventada por Harry Craddock en su libro “The Savoy Cocktail Book”, esta bebida es un aperitivo de notas vegetales que desprende la euforia de los Los felices años veinte.
Ingredientes:
- 4 cl de ginebra
- 4 cl de zumo de naranja
- 4 cl de vermut
- 1 cucharadita de Angostura
- cubitos de hielo
Preparación:
Verter todos los ingredientes en una coctelera y agitar enérgicamente. Servir el cóctel bien frío y decorar con una rodaja de limón.
5. El Singapore Sling: el más exótico
Creado en 1915 por el barman Creado por Ngiam Tong Boon, el Singapore Sling es el cóctel emblemático del hotel Raffles, un mítico establecimiento de lujo de Singapur. ¡Y fue para esas damas para quienes ideó esta bebida afrutada a base de ginebra!
En efecto, en aquella época, a las mujeres solo se les permitían el zumo de fruta y el té, y únicamente podían consumir alcohol según las normas de etiqueta (es decir, sin que las vieran en público). Ni corto ni perezoso, el ingenioso barman creó un cóctel con aspecto de zumo de fruta, pero que contenía ginebra. Resultado: las damas podían sorber una bebida alcohólica rosa y socialmente aceptable. ¡Menudo favor le debemos!
Ingredientes:
- 4 cl de ginebra
- 1,5 cl de licor de cereza (cherry brandy)
- 1,5 cl de zumo de lima
- 5 ml de bénédictine
- 5 ml de triple seco
- 1 cl de granadina
- 8 cl de zumo de piña
- 1 cereza confitada
Preparación:
En una coctelera llena de hielo, verter todos los ingredientes y agitar durante unos segundos. Verter en las copas y añadir una cereza confitada para realzar el conjunto.
6. El French 75: el más burbujeante
¿Te apetece disfrutar de unas burbujas y de un cóctel espectacular? Rumbo a París con el French 75, un gran clásico aparecido a principios del siglo XX. Su nombre haría referencia al cañón francés de 75 mm utilizado durante la Primera Guerra Mundial: ¡basta decir que esta mezcla de ginebra y champán no carece de carácter!
Fresco, ácido y burbujeante a la vez, es perfecto para brindar en las grandes ocasiones… o simplemente para darle un aire festivo al aperitivo.
Ingredientes:
- 3 cl de ginebra
- 1,5 cl de zumo de limón amarillo
- 1,5 cl de sirope de azúcar
- 6 cl de champán
- cubitos de hielo
- 1 piel de limón
Preparación:
Verter la ginebra, el zumo de limón y el jarabe de azúcar en una coctelera llena de hielo. Agitar durante unos segundos y colar en una copa de champán. Completar con champán y decorar con una bonita piel de limón. ¡Salud!
7. El Gin Fizz: el más refrescante
¡Un poco de ginebra, limón, unas burbujas y listo! El Gin Fizz forma parte de esos cócteles sencillos, pero tremendamente eficaces. Muy popular a finales del siglo XIX, pertenece a la gran familia de los «fizz», esos cócteles reconocibles por su toque de agua con gas.
Resultado: una bebida ligera, ácida y ultrarrefrescante, ideal cuando el termómetro empieza a subir.
Ingredientes:
- 4 cl de ginebra
- 3 cl de zumo de limón amarillo
- 1,5 cl de sirope de azúcar
- 6 cl de agua con gas
- cubitos de hielo
- 1 rodaja de limón
Preparación:
Verter la ginebra, el zumo de limón y el jarabe de azúcar en una coctelera con unos cubitos de hielo. Agitar enérgicamente y verter en un vaso lleno de hielo. Añadir el agua con gas y decorar con una rodaja de limón. ¡Frescura garantizada!
8. El Tom Collins: el más refrescante
A medio camino entre el Gin Fizz y una limonada casera, el Tom Collins es un imprescindible de los cócteles a base de ginebra. Su receta aparece ya en el siglo XIX y atraviesa las décadas sin perder su encanto.
Con su mezcla de limón, azúcar y agua con gas, se bebe solo —con moderación, por supuesto— y se presenta como el acompañante perfecto de los aperitivos de verano.
Ingredientes:
- 4 cl de ginebra
- 3 cl de zumo de limón amarillo
- 2 cl de jarabe de azúcar
- 6 cl de agua con gas
- cubitos de hielo
- 1 rodaja de limón
Preparación:
Verter el gin, el zumo de limón y el sirope de azúcar en un vaso grande lleno de cubitos de hielo. Mezclar con una cuchara y completar con agua con gas. Añadir una rodaja de limón como toque final y servir bien frío.
9. El Gimlet: el más ácido
¡Los aficionados a los cócteles que despiertan las papilas gustativas han encontrado lo que buscaban! Con solo unos pocos ingredientes, el Gimlet lo apuesta todo por la combinación entre la potencia aromática del gin y la acidez de la lima.
Simple, eficaz y elegante, este cóctel se habría popularizado especialmente entre los marineros británicos, que consumían zumo de cítricos durante sus largas travesías. Hoy, no se preocupen, no hace falta hacerse a la mar para disfrutarlo.
Ingredientes:
- 5 cl de gin
- 2,5 cl de zumo de lima
- 1,5 cl de sirope de azúcar
- cubitos de hielo
- 1 rodaja de lima
Preparación:
Verter el gin, el zumo de lima y el sirope de azúcar en una coctelera llena de cubitos de hielo. Agitar enérgicamente y colar en una copa de cóctel. Decorar con una rodaja de lima. ¡Y listo, más fácil imposible!
10. El Clover Club: el más goloso
Gin, frambuesa y una bonita espuma: ¡es difícil resistirse al Clover Club! Nacido en Filadelfia a finales del siglo XIX, este cóctel debe su nombre a un club frecuentado por hombres de negocios de la ciudad antes de convertirse en un imprescindible de los bares de cócteles.
Su color rosado y su textura cremosa esconden un cóctel fresco y ácido que debería reconciliar con el gin incluso a quienes a veces lo encuentran un poco demasiado intenso.
Ingredientes:
- 4,5 cl de gin
- 2 cl de zumo de limón amarillo
- 1,5 cl de sirope de frambuesa
- 1 clara de huevo
- cubitos de hielo
- unas frambuesas para decorar
Preparación:
Verter el gin, el zumo de limón, el sirope de frambuesa y la clara de huevo en una coctelera. Agitar una primera vez sin hielo para obtener una bonita espuma. Añadir después los cubitos de hielo y volver a agitar enérgicamente. Colar en una copa de cóctel y decorar con unas frambuesas. ¡El efecto sorpresa está garantizado!
¡A agitar!
Clásico, afrutado, ácido o burbujeante, el gin se presta a una multitud de cócteles y hay opciones para todos los gustos. Desde el muy sencillo Gin Tonic hasta el más sofisticado Clover Club, estas 10 recetas deberían darles de sobra para variar los placeres a la hora del aperitivo. ¡Solo queda sacar la coctelera… y elegir su favorito!