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Fórmula Hola España
Mes 3, receta 1: Pinchos morunos.
Pinchos morunos
El nombre lo dice todo: «morunos» viene de «moro», en referencia a los moros que ocuparon Andalucía y dejaron su huella culinaria. Pimentón, comino, ajo... estas especias han atravesado los siglos para acabar en brochetas de cerdo marinadas. Servidas a la barbacoa o a la plancha, como aperitivo o entrante, tienen ese pequeño sabor a viaje que pone de acuerdo a todos.
La combinación perfecta con los vinos de la etiqueta Charnu.
Con sus aromas de comino, pimentón y ajo, los pinchos morunos no son para medias tintas. Necesitan un vino a la altura: un tinto carnoso, generoso, afrutado y estructurado justo lo necesario para acompañar la carne sin opacarla. Este tipo de vino, reconocible por su textura redonda, sus taninos suaves y sus aromas a frutas maduras y especias dulces, responde perfectamente a la riqueza de la marinada y al toque a la parrilla del cerdo. Prolonga los sabores sin hacerlos pesados, como una segunda capa de sol en el paladar. Ese es el principio de una buena combinación: la intensidad llama a la intensidad. Cuanto más picante y sabroso es el plato, más cuerpo debe tener el vino, pero sin excesos. Un tinto carnoso es la fuerza tranquila de la copa: sostiene, equilibra y hace viajar.
Ingredientes (4 personas)
- 400 g de cerdo en dados
- 2 dientes de ajo
- 1 c. sopa de pimentón
- 1 c. café de comino
- Aceite de oliva
- Sal
Preparación
- Mezclar el ajo picado, el pimentón, el comino, la sal y el aceite de oliva en un bol.
- Añadir los dados de cerdo, mezclar bien y dejar marinar al menos 2 horas (idealmente toda la noche).
- Enhebrar la carne en brochetas.
- Cocinar a la barbacoa, a la plancha o al horno hasta que la carne esté bien dorada y cocida por dentro.
🌟 El consejo para brillar en el aperitivo 🌟
El secreto de los “crianza”, “reserva” y “gran reserva”
En España, estas palabras presentes en algunas etiquetas de Rioja o Ribera del Duero indican el tiempo de envejecimiento del vino antes de su puesta a la venta. Crianza: mínimo 2 años, de los cuales 6 meses en barrica. Reserva: 3 años, de los cuales 12 meses en barrica. Gran Reserva: 5 años, de los cuales 18 meses en barrica.
Un sistema único que estructura toda la jerarquía de los vinos españoles.