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Fórmula Bonjour la France
Mes 2, receta 3: Buñuelos de bacalao (o morue)

Buñuelos de bacalao (o bacalao salado)

Crujientes por fuera, tiernos por dentro: eso es lo que se espera de los accras de bacalao (o morue). ¡Cuidado, podrían desaparecer tan pronto como se pongan en la mesa del aperitivo! Nuestra recomendación: servirlos con un vino blanco fresco, burbujas vibrantes o un rosado ligero, para realzarlos como se debe.

La combinación perfecta con los vinos de las etiquetas vif, tonique y léger.

Con su textura dorada y su corazón tierno, los accras de bacalao piden vinos capaces de refrescar el paladar sin borrar la golosidad. Primero, un blanco vivo, por su vivacidad cítrica y sus notas salinas que realzan la carne del pescado y aligeran la fritura. Luego, unas burbujas enérgicas que aportan esa pequeña efervescencia mágica: limpian el paladar, reavivan el crujiente y dejan una sensación de ligereza. Por último, un rosado ligero juega la carta de la convivialidad, con su fruta discreta y su frescura que prolongan el espíritu soleado y especiado del plato.
Tres estilos diferentes, pero una misma lógica de maridaje: la frescura, la energía y la finura en contrapunto con la grasa y el crujiente. Es este contraste lo que hace que cada bocado sea más vivo y cada sorbo más sabroso.

Ingredientes (4 personas)

  • 250 g de bacalao (o bacalao desalado)
  • 100 g de harina
  • 1 huevo
  • 10 cl de leche
  • 1 cebolla de verdeo
  • 1 diente de ajo
  • 1 pimiento dulce pequeño (o ½ pimiento picante según el gusto)
  • Aceite para freír, sal, pimienta

Preparación

  1. Cocine el pescado 5 minutos en agua hirviendo, luego desmenúcelo.
  2. Mezcle harina, huevo, leche, ajo, cebolla, chile, sal y pimienta hasta obtener una masa espesa.
  3. Incorpore el pescado desmenuzado.
  4. Forme pequeñas quenelles y sumérjalas en aceite caliente hasta que estén doradas.
  5. Escurra sobre papel absorbente y sirva caliente.

🌟 El consejo para brillar en el aperitivo 🌟

¿Por qué algunos vinos huelen a mantequilla?

No es una alucinación: algunos vinos blancos (especialmente los Chardonnay) desarrollan aromas a mantequilla o brioche debido a la fermentación maloláctica, un proceso natural que suaviza la acidez. Esto es lo que les da ese toque “cremoso” y redondo.

¡Buen provecho y que disfrutes la degustación!