El giro de un financiero que se convirtió en una de las figuras emblemáticas del Valle del Ródano. Yann Chave cambió sus trajes por las botas de viticultor y, desde que tomó las riendas del dominio familiar, infunde una energía rara a la denominación Crozes-Hermitage, de la cual incluso fue presidente. Este recorrido atípico refleja una exigencia intelectual que ahora aplica a la viña.
Desde los años 2000, el dominio trabaja en agricultura ecológica, una filosofía que garantiza una expresión pura y sincera del terruño. Yann Chave tiene un conocimiento obsesivo de los suelos, llegando a cartografiar con precisión el mosaico de granitos y loess que componen la zona de Crozes-Hermitage, un secreto que pone al servicio de sus Syrah. ¿El resultado? Vinos llenos de brillo, fruta crujiente y una elegancia que celebra el espíritu de esta región mítica. Desde Hermitage hasta Saint-Joseph, el estilo de Yann Chave es sin compromisos, asegurando la felicidad de los apasionados y de las mesas con estrellas.