En el corazón de la Gironda, se esconde una joya confidencial: la denominación Cérons, el verdadero Vino de Oro de Burdeos. Es en este terroir excepcional, junto al agua, donde Xavier y Caroline Perromat han decidido invertir toda su energía desde 2012. La pareja insufla una nueva vida a esta finca, transformándola en un lugar vibrante y accesible, especialmente al abrirla activamente a las visitas.
La historia de Cérons está intrínsecamente ligada al río Ciron, un pequeño afluente del Garona cuyas nieblas matutinas crean un microclima perfecto para la "podredumbre noble" (Botrytis cinerea). Es esta magia natural la que permite esculpir vinos blancos licorosos de una finura y frescura incomparables, haciendo de Cérons una joya discreta.
Esta finca firma cosechas que van mucho más allá de los clásicos Graves tintos o blancos. El equipo está apasionadamente comprometido en revelar el alma dorada de la denominación, produciendo vinos que cuentan la elegancia del Sauternais con un toque de ligereza único. Xavier y Caroline Perromat persiguen sin cesar la mejora de su producción, en un compromiso que honra a una de las AOC más pequeñas y de mayor calidad de la región.