La idea audaz de Mark Reynier, el fundador de la Destilería Waterford, es un desafío valiente que impulsa el whisky irlandés hacia nuevas alturas. Inspirado por el enfoque parcelario de los mejores viticultores del mundo, este hombre apasionado aplica la misma rigurosidad intelectual a la destilación de sus Single Malts. Para él, el terroir no está reservado solo para los grandes vinos; la cebada, el ingrediente principal de la verde Irlanda, también debe expresar su personalidad única, finca tras finca.
Cada Single Farm Origin es un manifiesto de esta filosofía. La destilería, ubicada en una antigua cervecería en Waterford, trabaja con cerca de un centenar de agricultores irlandeses para seleccionar cebadas cultivadas por separado, de las cuales seis provienen de la agricultura ecológica. El resultado es una colección de whiskies de una complejidad fascinante, donde la trazabilidad es absoluta. Este trabajo minucioso sobre la materia prima, junto con una maduración meticulosa en una variedad de barriles, da lugar a espirituosos profundos, afrutados y especiados, que resuenan con el alma del país. Waterford es más que un whisky, es un estudio del terroir aplicado al arte de la destilación.