Es una convicción arraigada desde hace más de treinta años: para Jacques Frelin, la calidad no se negocia sin compromiso. Ha hecho del respeto total a la naturaleza, al ser humano y al producto su única línea de conducta. Así, sus Viñedos fueron pioneros en enarbolar la bandera de la agricultura ecológica en Languedoc-Rosellón, mucho antes de que fuera la norma.
Alrededor de Pézenas, donde las colinas arcillo-calcáreas se encuentran con los esquistos, las viñas de Syrah y Garnacha prosperan bajo un microclima mediterráneo privilegiado, bien resguardadas por la Montaña Negra. Es en estos suelos ricos donde la finca logra extraer cosechas que combinan finura y placer. Lejos de la jerga técnica, el Domaine Jacques Frelin firma vinos que respiran la autenticidad y generosidad del Sur, con una frescura y un sabor afrutado deliciosos. Un vino "naturalmente bueno", como le gusta recordar al viticultor. Este legado familiar se perpetúa con un equipo apasionado que continúa explorando el equilibrio perfecto entre tradición e innovación eco-responsable.