El dominio de la vid en la familia Bouillac no es una vocación reciente, es una experiencia que se remonta a las raíces mismas de la planta. Viticultores y viveristas de generación en generación, la familia Bouillac posee una ventaja única sobre su terroir de Reignac, en el corazón de Blaye-Côtes de Bordeaux: comprenden la vid desde el injerto hasta la baya.
Jean-Pierre Bouillac tomó las riendas de la explotación hace veinte años con una ambición clara: ampliar el dominio para expresar toda la diversidad y el potencial cualitativo de esta margen derecha bordelesa. Este saber hacer, que les permite elegir la combinación perfecta entre variedad y terroir, se refleja en sus vinos.
El Domaine, orgulloso de pertenecer a los Vignerons Indépendants, también se distingue por la elaboración de cuvées parcelarias audaces, especialmente monocépages de Malbec o Petit Verdot, creados únicamente cuando la calidad de la cosecha lo permite. Estos vinos exclusivos revelan la finura y la estructura de un viñedo que no deja de perfeccionarse, siempre entre el respeto a las tradiciones ancestrales y la búsqueda de técnicas vitivinícolas innovadoras. Es la unión perfecta entre historia y modernidad que se saborea en cada botella.