Un tesoro legado por los Templarios. Fundada en el siglo XIII, la ilustre Comandancia de Peyrassol en Flassans-sur-Issole no es solo una simple finca vitivinícola, es una verdadera institución provenzal. Después de haber servido de etapa para los peregrinos, estas tierras siempre han tenido el vino en su ADN. Durante mucho tiempo, esta "bella durmiente" esperaba su momento.
Fue Philippe Austruy quien, impulsado por su pasión por los grandes terroirs, decidió en 2001 restaurar este inmenso patrimonio y devolverle su voz. El golpe de genio reside en la perfecta armonía de los suelos arcillo-calcáreos, protegidos por un circo natural, que permite el desarrollo de las variedades de uva respetando el medio ambiente, con una certificación ecológica en curso.
La historia ahora se transmite a la nueva generación. Lejos de una simple gestión, es Alban Cacaret, el sobrino de Philippe, quien dirige el lugar con mano maestra. Él infunde una rigurosidad impecable en el viñedo Château Peyrassol, asegurándose de que cada cosecha refleje la esencia misma de Provenza: blancos elegantes, tintos sedosos y rosados frescos y minerales, reconocidos hoy en las mesas más prestigiosas del mundo.