El crepitar de las burbujas es la emoción pura que brota de las botellas de Vigna Di Sarah. En el corazón de Véneto, cerca de Treviso, la elegancia de esta finca reside en la pasión de su propietaria, Sarah Dei Tos. Ella ha hecho de la comuna de Vittorio Veneto su terreno de juego y excelencia, cultivando con esmero la variedad Glera, el alma del Prosecco.
Sarah Dei Tos revela el potencial de sus tierras, reconocidas como patrimonio mundial, gracias a un compromiso fuerte y prácticas únicas. ¿El secreto de sus cuvées emblemáticas como los "Grappoli di Luna"? Una vendimia rigurosamente manual, realizada en plena noche, bajo la mirada de la luna. Este ritual, mucho más que una tradición romántica, permite preservar la frescura aromática de la uva. Así se captura el brillo del fruto en su apogeo, ofreciendo Prosecco Superiore DOCG de una finura deslumbrante, con un perlage persistente y notas florales y frutales. La finca infunde en este vino italiano, sinónimo de celebración, una calidad y complejidad que van mucho más allá de la simple efervescencia.