Es en el corazón de España, en la denominación Rueda, donde se percibe el rastro fresco y aromático de la variedad Verdejo. Allí, en la ciudad de Serrada, Bodegas Val de Vid impone su estilo desde 1990. La historia no es la de una transmisión secular, sino más bien la aventura audaz de José Antonio Merayo, un empresario que, armado con sus estudios en finanzas, plantó veinte hectáreas para fundar un viñedo que hoy exporta el 90% de su producción.
Lejos de los clichés, Merayo aporta a sus vinos una rigurosidad y una visión económica que se combinan perfectamente con la expresión de su terruño. Revela el verdadero alma de la Rueda: vinos blancos de una frescura deslumbrante, dotados de una fruta generosa y una bella suavidad. Bodegas Val de Vid es la referencia para descubrir esta variedad emblemática que ofrece aromas intensos, afrutados y herbáceos. Es el ejemplo perfecto de que una gestión experta puede magnificar la sabiduría de la tierra, dando lugar a cosechas tan brillantes en boca como estratégicamente elaboradas para conquistar el mundo. Un verdadero golpe maestro español.