A la sombra majestuosa de la montaña Sainte Victoire, un viento de pasión sopla sobre la Provenza, es el Mistral que inspiró el nombre de esta finca familiar. Al mando, Serge Davico, apoyado por la energía intacta de su padre de 83 años, cultiva con un profundo respeto esta tierra de excepción. Esta transmisión intergeneracional es la clave de la finura de los vinos producidos aquí.
El Domaine Terre de Mistral revela una verdadera experiencia en el arte del rosado. Para Serge, el vino es un asunto de corazón y familia: cada una de sus cosechas es un homenaje, llevando el nombre de una de las mujeres que han marcado la historia del hogar. Esta delicada atención se refleja en la copa, donde los rosados se muestran a la vez golosos y de una hermosa elegancia, características imprescindibles de las Côtes de Provence. Más allá del vino, este lugar celebra la dulzura de vivir provenzal, produciendo también aceite de oliva. Es la encarnación de nuestras mejores noches de verano.