¿El rasgo más destacado de Sipsmith? La audacia. En 2009, esta destilería londinense hizo una apuesta loca: resucitar una tradición olvidada de más de 200 años trayendo de vuelta el alambique de cobre, esas "damas de cobre", al corazón de la capital inglesa. Era la época en que la cultura del cóctel renacía, pero el arte de la microdestilación artesanal se había perdido.
Sipsmith se inspiró en la era moribunda de la prohibición para redefinir la excelencia del gin. Su filosofía es simple: combinar la modernidad de la visión empresarial inglesa con la exigencia de los métodos de antaño. Cada gin está diseñado para deleitar a los aficionados, ofreciendo un equilibrio perfecto entre frescura y complejidad aromática. La Casa Sipsmith no es solo una destilería, es un manifiesto del saber hacer, que ha contribuido a poner a Inglaterra en el mapa mundial de los espirituosos de alta gama. Encarnan el espíritu creativo y exigente de Londres.