La herencia de Remelluri se remonta al siglo X, una época en la que el Conde Erramel, guerrero vasco, dejó su huella en las estribaciones de las montañas Cantábricas. Esta finca de la Rioja Alavesa, cuyo nombre significa "el lugar de Erramel", se presenta como un puente entre el pasado inmemorial de la España vitivinícola y el futuro de la tradición.
Hoy, es Telmo Rodríguez quien insufla una nueva energía a este terroir mítico. Su filosofía es clara: "El futuro está en el pasado". Se trata de redescubrir la esencia profunda de la Rioja, centrándose en los pueblos, las parcelas y un respeto absoluto por la vid. El equipo trabaja en altitud, donde los vientos crean un microclima propicio para la finura. Los vinos que se elaboran allí reflejan una viticultura ecológica y responsable, que privilegia la trazabilidad y la transparencia. El resultado es una expresión pura, un vino que se hace en la viña mucho más que en la bodega. Cada cosecha despliega una complejidad y una capacidad de guarda que testimonian el carácter único de esta tierra española, una verdadera leyenda embotellada.