En el corazón de las colinas esculpidas del Duero, en Portugal, la familia Quevedo escribe un nuevo capítulo de su historia. Aunque la herencia vitivinícola se remonta a más de cinco generaciones, fue en 1993 cuando Oscar Quevedo Senior y su esposa Beatriz dieron vida a la marca homónima, decidiendo embotellar su propio vino de Oporto. Hoy, el impulso lo asegura la quinta generación, representada por Cláudia y Oscar Junior.
En la ciudad escarpada de São João da Pesqueira, donde la Quinta Senhora do Rosário es el corazón palpitante de la finca, se extienden alrededor de cien hectáreas de viñedos en varias parcelas. Esta fragmentación es una fortaleza: garantiza un mosaico de sabores y aromas esenciales para la elaboración de sus Oportos y vinos del Duero. Cláudia, la enóloga apasionada de la familia, vela por el equilibrio y la elegancia de las cosechas. La Bodega Quevedo se afirma como la nueva guardia del Duero: arraigada en la tradición, pero decididamente orientada hacia la convivialidad y la finura, un verdadero himno a la amistad portuguesa. El resultado: vinos que capturan el alma de este grandioso terruño.