La palabra Protos, que significa "primero" en griego, no fue elegida al azar. Fundada en 1927, esta casa se ha convertido en una verdadera leyenda de la Ribera del Duero, mucho antes de que la denominación de origen controlada fuera oficialmente creada en 1982. Los viticultores visionarios que impulsaron este proyecto ya honraban este terruño castellano, reconociendo su potencial excepcional.
Hoy, Protos es más que una bodega, es el emblema de toda una región vitivinícola española. Sus bodegas monumentales, a menudo apodadas "Catedrales del vino", se extienden majestuosas al pie del Castillo medieval de Peñafiel. Allí, la variedad Tempranillo reina como maestra, ofreciendo vinos generosos, auténticos y excelentemente elaborados. Protos destaca en el arte de combinar una historia centenaria con innovación de vanguardia, especialmente gracias a su departamento de I+D, asegurando que cada añada refleje la expresión más pura del saber hacer español. Es la garantía de una degustación que nos transporta a la cima de la élite de la Ribera del Duero.