¡Una historia que burbujea con elegancia y atraviesa las épocas! La Maison Pol Roger, establecida en Épernay, selló su destino en 1849 con la primera venta de su fundador. Muy pronto, esta casa familiar se impuso como la favorita al otro lado del Canal de la Mancha, convirtiéndose en el elixir preferido de la aristocracia inglesa. La leyenda hoy está más que confirmada: fue su champán brut el que tuvo el privilegio de honrar la mesa durante la boda principesca del Príncipe Harry y Meghan Markle en 2018.
Durante cinco generaciones, la familia ha trabajado con una constancia notable, cultivando un saber hacer que roza el arte. La finura y la pureza caracterizan la identidad de Pol Roger, especialmente gracias al acceso a los mejores crus de la Montaña de Reims. Su estilo es reconocible entre mil: burbujas delicadas, una textura cremosa y una precisión cristalina. La Maison Pol Roger perpetúa la excelencia, ofreciendo un vino de celebración que encanta el presente y honra su pasado. Un imprescindible del mundo del Champagne que revela, en cada degustación, el alma de la región francesa más prestigiosa.