Rumbo a Charente-Maritime, pero atención: en Pointe Blanche no solo se destila Cognac. Esta destilería francesa ha elegido combinar el terroir charentés y el espíritu marítimo del Atlántico para crear whiskies Single Malt excepcionales.
El viaje comienza con cebada 100% francesa, seleccionada con cuidado. La destilación se realiza en los famosos alambiques charentés, un guiño a la herencia local, que confiere una finura incomparable al destilado. Pero la verdadera firma de la casa reside en su proceso de doble maduración, único en Francia.
Después de largos años en barricas de roble en el continente, la maduración termina en una isla del Atlántico, en el corazón de los parques ostrícolas. Esta proximidad al océano permite que el whisky absorba delicadas notas salinas y un sorprendente carácter marino. Esta propiedad revela así un equilibrio perfecto entre la intensidad malteada y la frescura yodada. Ya sea en versión clásica, turba o incluso afinada en barricas de Oloroso, Pointe Blanche firma espirituosos rectos, francos y golosos, que te transportan entre tierra y mar en cada degustación. ¡Un compromiso local y un enfoque que da en el clavo!