Una voluntad firme de expresar la pureza del Ródano septentrional. Esa es la esencia misma del trabajo de Pierre Jean Villa, un viticultor que primero se destacó en Borgoña antes de regresar a sus raíces en Chavanay.
En 2009, con su experiencia reconocida en el mundo del vino, fundó su propio dominio con una filosofía clara: la humildad ante el terruño. En lugar de dominar la naturaleza, Pierre-Jean la acompaña. Esto se traduce en un enfoque extremadamente poco intervencionista en la bodega, privilegiando las levaduras indígenas y el respeto por los ciclos naturales.
El compromiso del Domaine Pierre Jean Villa es total: la explotación pasó a agricultura ecológica certificada, y la nueva generación, ya activa, explora incluso las vías de la biodinámica. Esta ética de respeto se siente en cada copa. Los vinos, procedentes de parcelas míticas como Saint-Joseph, Condrieu y Côte-Rôtie, muestran un equilibrio delicado y justo, revelando la mineralidad de las laderas escarpadas. Se encuentran tintos profundos, con taninos sedosos, y blancos de gran finura aromática, que marcan el carácter distinguido de estas denominaciones imprescindibles. Este dominio firma néctares que hacen la unanimidad entre aficionados y críticos.