Desde 1957, la familia Pelissero se despierta frente a un cuadro que no tiene precio: las colinas sinuosas de Barbaresco y los viñedos del Piamonte que se extienden hasta las lejanas Alpes. Más que una vista paradisíaca, es el alma de esta finca que produce vino desde 1960.
Anclado en Treiso, en el corazón de esta legendaria región italiana, Pelissero cultiva sus 42 hectáreas con el orgullo y el saber hacer de las Langhe, transmitidos de generación en generación. Aquí, el respeto por la tierra es una tradición campesina. Los hijos de la finca crecieron entre las filas de viñas, observando y aprendiendo a adaptarse a este terroir mágico para preservar su esencia.
Esta dedicación se refleja en las cosechas, especialmente en las elaboradas con Nebbiolo, la variedad reina de la región. La finca firma vinos que respiran la autenticidad italiana, combinando una estructura poderosa con una finura aromática que es motivo de orgullo para el Piamonte. Es todo el espíritu de las Langhe, simple y noble, lo que se captura en cada botella.