Un aire marina y una frescura liguriana se hacen presentes desde el primer sorbo en Ménard-Gaborit. Esta finca del Valle del Loira, situada en Monnières, lleva consigo la herencia de la familia Ménard, que ha forjado su pasión por la vid a lo largo de las generaciones.
Lo que define profundamente sus vinos es el mosaico geológico del que extraen su fuerza. Aquí, el terroir es una sinfonía de esquistos, arcillas y gravas, que ofrece una complejidad y diversidad raramente alcanzadas. Esta riqueza mineral es crucial para la expresión de sus variedades favoritas: el Melón de Borgoña, que destaca en los vinos del Loira, y el Gamay.
El Domaine Ménard-Gaborit sitúa el medio ambiente en el centro de sus preocupaciones. El compromiso con una viticultura sostenible no es una palabra vacía, sino una filosofía diaria para respetar estos suelos que tanto dan. Es la alquimia entre este compromiso y esta tierra variada lo que revela vinos vivos, francos y de una hermosa pureza. Capturan la esencia del Valle del Loira y prometen un momento de degustación sincero y vibrante. Un hermoso encuentro.