En el corazón de las Terrazas del Larzac, en el Languedoc, este Domaine revela la historia de un apasionado regreso a las raíces. Géraldine Combes, hija del lugar y heredera de tierras familiares en Puéchabon, y su esposo Xavier Peyraux, se establecieron en 1997 para dar vida al Mas des Brousses. Sin embargo, antes de concretar este sueño común, la pareja fue a buscar su experiencia en otras regiones vitivinícolas, enriqueciendo así su visión del vino.
Esta propiedad es la encarnación de una generosidad típica del sur. Las viñas prosperan mayoritariamente en suelos de cantos rodados y guijarros calcáreos, un terroir que imprime un calor admirable y una hermosa complejidad en las cosechas. Tras un trabajo meticuloso de plantación y renovación, Xavier y Géraldine ofrecen vinos que exhalan el sol y el equilibrio, con una combinación de temperamento mediterráneo y contención. Beber una copa del Mas des Brousses es asegurarse un momento de alegría y convivialidad, al igual que esta pareja cálida.