El amor, la vid y la Tramontana: ese es el cóctel único que define Mas Delmas, una finca vibratoria en el corazón del Languedoc-Rosellón. La historia de Mercedes y Pierre-André es una historia de renacimiento. Él, deseoso de cambiar de vida, encontró en el abrazo de su compañera y en la tierra del Rosellón una nueva vocación: viticultor. Juntos, infunden pasión y compromiso en cada parcela.
Su finca, situada en Salses-le-Château, se extiende sobre nueve hectáreas en pendientes arcillo-calcáreas con subsuelos esquistosos. Estos terruños, de una riqueza mineral impresionante, se trabajan con un respeto absoluto por la naturaleza. Certificado en Agricultura Ecológica y luego en Biodinámica desde la vendimia de 2017, Mas Delmas deja que el clima dicte su ritmo. La famosa Tramontana, ese viento poderoso y purificador, barre constantemente las filas de viñas, ofreciendo una limpieza natural y permitiendo esta agricultura virtuosa. Es esta alquimia entre el ser humano, el terruño y el viento la que esculpe vinos naturales, precisos y terriblemente seductores.