El exotismo se encuentra con la tradición en el corazón de Borgoña. En 2000, un encuentro improbable en las aulas de formación de Beaune selló el destino de Koji Nakada (Japón) y Jae-Hwa (Corea), dos apasionados de la restauración cuya vida cambió hacia la vid. Fundan la Maison Lou Dumont, un nombre que ahora encarna el equilibrio perfecto entre dos culturas asiáticas y el terroir francés.
Esta finca, situada en Gevrey-Chambertin, organiza con una rigurosidad muy nipona un trabajo cuidadoso en parcelas de alta calidad en la Côte de Nuits. Lejos de limitarse a ser un simple imitador, Koji Nakada ha honrado la tradición borgoñona del Pinot Noir, especialmente tras sus experiencias en Bouchard Aîné y Mommessin, al tiempo que infunde su propia visión. Este rasgo se revela con un toque de originalidad, un matiz de exotismo en algunos vinos que ya causa sensación en Japón. La Maison Lou Dumont firma vinos ricos, complejos, que reflejan esta formidable riqueza cultural.