Quince generaciones al servicio de la pureza del Chardonnay. El nombre Durup resuena en Chablis desde el siglo XVI, arraigado en la historia de Borgoña. No es solo una finca, es un compromiso profundo con un terroir único, el de los suelos kimmeridgianos moldeados por millones de años. Jean Durup ha reconstruido con pasión el viñedo histórico de su familia, extendiendo hoy su imperio a más de 200 hectáreas.
La Maison Durup Père et Fils firma vinos que honran el alma de Chablis. Aquí, el énfasis está en la mineralidad punzante y la expresión calcárea del Chardonnay, lejos de artificios amaderados. Es la esencia misma de lo que se espera de un gran blanco de esta región: una complejidad y riqueza nacidas de la simplicidad y la exigencia. Estos viticultores, de padre a hijo, perpetúan la tradición del vino blanco monovarietal, ofreciendo una verdadera demostración de la finura y la tensión borgoñona. De Maligny a Chablis, cada cosecha nos cuenta la experiencia de una familia que hace vibrar el corazón de Borgoña.