Cuatro generaciones de una misma familia cuidan un tesoro arraigado en el corazón de Borgoña. La Maison Drouhin, fundada en 1880, es mucho más que una simple institución vitivinícola: es la guardiana de lugares de memoria que cuentan la historia misma de Beaune. Imaginen bodegas abovedadas que sirvieron como cellers para los Reyes de Francia, heredadas de los canónigos expertos de la Edad Media. Es en este patrimonio excepcional donde Philippe, Véronique, Laurent y Frédéric Drouhin encuentran su deber, el de preservar una herencia única con una mirada puesta en el futuro.
Sus viñedos, repartidos en más de 90 denominaciones que van desde la Côte de Nuits hasta Chablis, se cultivan con una atención constante, a menudo en biodinámica, reflejando el clima y el suelo con una pureza notable. Esta búsqueda de la excelencia se siente en cada copa, revelando la finura del Pinot Noir y el brillo del Chardonnay. Es una degustación que nos invita a seguir los pasos de la historia, desde el mítico Clos des Mouches hasta los legendarios Grandes Crus. Una saga familiar que continúa escribiendo una de las páginas más bellas de la viticultura francesa.