Imagine una línea ininterrumpida de viticultores que, desde 1761, infunden su alma al Chenin Blanc. Es el legado monumental de la Maison Darragon, firmemente arraigada en Vouvray, en el corazón del Valle del Loira. Aquí, el amor por el "Pineau de la Loire", como se llama localmente a esta noble variedad, es una verdadera obsesión.
Los Darragon perpetúan las tradiciones ancestrales, al mismo tiempo que se permiten expresar una personalidad moderna a través de cada cosecha. Es la alquimia perfecta entre la experiencia de las generaciones pasadas y la vitalidad de las ideas nuevas.
El secreto de esta finura también reside en el profundo respeto por su terroir. Comprometida con un cultivo racional de la vid, la Maison Darragon está certificada con Alta Valoración Ambiental. Es un compromiso firme para que estos vinos, a la vez simples y complejos, continúen reflejando la pureza de los suelos de tuffeau. La bodega firma cosechas que prometen una gran paleta, desde la dulzura afrutada hasta la tensión mineral. Es un imprescindible para captar el espíritu de Vouvray.