Lo que impacta en el corazón del Priorat español no es el sol de Cataluña, sino el suelo. Bienvenidos al universo de Infernal, donde la vid extrae su fuerza de la "llicorella", esa roca esquistosa oscura y friable. Este terroir único obliga a las raíces a profundizar mucho, dando lugar a vinos de una mineralidad impresionante y una concentración rara.
La historia de esta bodega es la de una amistad franco-española. En 2002, tres figuras emblemáticas de la viticultura francesa — Laurent Combier (Crozes-Hermitage), Peter Fischer (Aix en Provence) y Jean-Michel Gerin (Côte-Rôtie) — decidieron conquistar la denominación Priorat desde el pueblo de Torroja del Priorat. Juntos formaron el "Trío Infernal", unidos por el sueño de producir vinos finos y elegantes que reflejen la identidad singular de esta región montañosa. Más recientemente, un aire fresco sopla en la bodega: Lucas Chazallet y Léo Cuisinier han tomado las riendas, apoyados por los fundadores. Perpetúan la herencia de Garnacha y Cariñena, aportando a la vez una modernidad que revela la pureza y el brillo de los vinos del Priorat. Una joya que hace brillar la cultura vitivinícola española con talento.