El respeto por la tierra es aquí una evidencia para el Mas Oncle Ernest. Este Domaine, ubicado en el corazón del Valle del Ródano, cerca de Entrechaux, cultiva la simplicidad y la autenticidad. La historia de esta casa se teje alrededor de una viticultura depurada, sin artificios, que deja todo el espacio al fruto y a la expresión del terroir.
El aire fresco que desciende del Mont Ventoux infunde a las uvas una hermosa vivacidad. El suelo, marcado por la influencia calcárea de la región, confiere a las cosechas una mineralidad bienvenida y una estructura elegante. El domaine firma vinos que vibran, a menudo golosos y siempre equilibrados. Cada botella es un homenaje al tío Ernest, ese mayor que transmitió el amor por las cosas bellas y el sentido del trabajo bien hecho. La vinificación sigue el ritmo lento de la naturaleza, asegurando que la herencia de la vid se revele con justicia en la copa. Esta Casa revela tintos profundos y blancos luminosos, capturando la energía generosa del sur de Francia. Es un descubrimiento lleno de carácter que celebra la riqueza del Ródano meridional.