Florian, un apasionado viticultor, insufla nueva vida a las tradiciones ancestrales de Azé, en el corazón del Mâconnais. El Chai de la Louve se arraiga en tierras cuya historia vitivinícola se remonta a la época romana y que prosperó gracias al legado de los monjes de la abadía de Cluny. Este rico pasado geológico y cultural otorga a las cosechas un carácter único.
Este viticultor está guiado por una fuerte convicción: el respeto por la vida. Su enfoque, decididamente ambiental, da lugar a vinos auténticos. Trabaja la viña con esmero, aprovechando el clima semicontinental ideal de Borgoña. Para realzar la pureza de la fruta y la expresión del terruño, Florian incluso explora la crianza en ánforas toscanas para su gama "Anfora". Ya sea a través de un Mâcon Azé brillante o las Cuvées Signature como el Mâcon Péronne "Les Cousits", el Domaine firma aquí un saber hacer transmitido de generación en generación, ofreciendo vinos de gran precisión.