Una historia familiar que recorre Chile con una obsesión: la perfección, desde la vid hasta la botella. El Domaine La Roncière fue fundado en 1949 por Don Fernando Orueta Ruiz de Eguiláz, quien estableció las primeras vides en el famoso valle de Colchagua, en el corazón del viñedo chileno. Desde entonces, esta búsqueda de la excelencia es el motor de cada vendimia.
La Roncière firma vinos que respiran el aire fresco de los Andes y la generosidad de los terroirs chilenos. Más allá de las palabras, es un equipo unido, liderado hoy por Alejandro Orueta y el enólogo Juan A. Muñoz, que trabaja para honrar este legado. Su convicción es simple: la calidad es una exigencia absoluta en todas las etapas, desde el cultivo responsable de las cepas hasta el trabajo minucioso realizado en la bodega. Este compromiso total permite al Domaine esculpir cosechas que se distinguen por su pureza y equilibrio, destinadas a satisfacer al aficionado más exigente. El Domaine, además, está certificado como sostenible.