La isla de Taiwán, tierra de una humedad tropical y monzones intensos, da origen a un whisky que rompe con los códigos escoceses: Kavalan. Esta destilería, nombrada en honor a una antigua tribu local, nació de la ambición del grupo King Car, que en 2005 quiso demostrar que lo excepcional no espera siglos.
Desde el principio, la Casa Kavalan apostó por una calidad sin compromisos, rodeándose de las mejores mentes de la industria, como lo ejemplifica Jim Swan. El 11 de marzo de 2006, cayó la primera gota de este espirituoso, y en diciembre de 2008, su primer single malt salió al mercado. Es un ritmo frenético que permite el clima subtropical de Yuanshan, acelerando considerablemente el envejecimiento en barrica, pero exigiendo una vigilancia experta.
Este terroir único, en el noreste de la isla, ofrece al whisky notas de una riqueza e intensidad poco comunes. Al seleccionar minuciosamente sus mejores barricas, los Single Casks Kavalan se impusieron rápidamente en la escena internacional, obteniendo una lluvia de medallas. Es un whisky que trasciende las tradiciones para imponer el estilo deslumbrante y complejo de Taiwán.