En Jourdan & Pichard, no se trabaja la vid, se la escucha. En la denominación Chinon, en pleno corazón de Cravant-les-Côteaux, la finca ha adoptado la agricultura ecológica y la biodinámica con una filosofía radical: considerar cada cepa como su propio hijo. Es la promesa de una autenticidad sin filtros.
Este enfoque meticuloso, heredado especialmente de Philippe Pichard y perpetuado por Annick y Francis Jourdan, da al Cabernet Franc y al Chenin toda su identidad. El suelo, mosaico de arenas, gravas en la llanura y arcillo-gravilloso en las laderas, es el verdadero escultor de los sabores. Las parcelas en la parte baja de la pendiente ofrecerán vinos tintos ligeros y afrutados, perfectos para la sed, mientras que los terruños más concentrados entregan cosechas con una riqueza afirmada.
Esta cercanía asumida con la madre Naturaleza busca una sola cosa: una uva sana, para grandes vinos que encarnen el placer y el compartir. El Domaine Jourdan-Pichard firma botellas que resuenan con la convivialidad del Valle del Loira.