La Maison Jean de Laurere, que en realidad es la marca dedicada a los vinos sinceros de la famosa casa de comercio Aujoux, se ha impuesto en el terroir francés con una convicción fuerte. Si la historia de Aujoux comienza en 1938, haciendo primero brillar el Beaujolais, la Maison ha sabido ampliar su horizonte a casi todas las regiones vitivinícolas de Francia, siempre con la misma obsesión: el consumidor.
Aquí, es el compromiso con la autenticidad lo que impacta el espíritu. Jean de Laurere hace la audaz elección de ofrecer solo cuvées naturales, sin sulfitos añadidos, o provenientes de la agricultura ecológica. No es una simple tendencia, es una filosofía bien arraigada en el corazón de Borgoña, muy cerca de Beaune. Esta apuesta ofrece vinos de una pureza deslumbrante, donde la expresión de la variedad y del terroir prima sobre cualquier artificio. Estos vinos, elaborados con una exigencia de calidad permanente, son la prueba de que se puede combinar excelencia, generosidad y respeto por lo vivo. Un flechazo para los amantes de vinos rectos, vibrantes y naturales.