Una sinfonía de aromas, eso es lo que espera a los amantes del gin con esta icónica casa escocesa. Todo comienza con una revelación onírica: la perfecta armonía entre el perfume de un rosal británico y la frescura de un sándwich de pepino. De esta intuición de David Stewart, maestro destilador en William Grant & Sons, nació en 1999 la audaz idea del gin Hendrick's.
Detrás de la leyenda se esconde el meticuloso saber hacer de Lesley Gracie y John Ross. En la región de Ayrshire en Escocia, lejos de los focos, la Destilería de Girvan trabaja en pequeños lotes. Aquí, la artesanía es lo primero. Dos alambiques ancestrales, el Bennett de 1860 y el Carter-Head de 1948, trabajan sin ordenador, destilando once botánicos clásicos — enebro, cilantro, angélica — que se realzan con infusiones de rosa y pepino. Esta doble destilación confiere al espirituoso esa identidad tan singular.
Esta casa ha sabido crear un universo aparte, jugando con un espíritu decididamente victoriano y excéntrico, a imagen de sus botellas que recuerdan a los frascos de boticarios. El agua pura del depósito de Penwhapple completa esta receta única que hace de Hendrick's el gin más insólito del mercado, una verdadera invitación a la evasión sensorial, entre tradición escocesa y fantasía.