1836: es el año en que la Casa Hartwall comenzó a hacer brillar la vida de los finlandeses. Más que una simple empresa, es una institución que atraviesa la historia del país, creando bebidas que la gente adora, desde clásicos atemporales hasta novedades refrescantes. Esta longevidad es testimonio de un saber hacer único, pero sobre todo de un compromiso profundo con la calidad y la tierra finlandesa.
La cultura nórdica infunde a esta Casa una visión de futuro, donde la sostenibilidad no es una opción, sino el único camino. Hartwall apostó por la ecología, una elección audaz que se concreta en su producción cero emisiones, aprovechando una planta de biogás. ¡Es el círculo virtuoso de la economía circular aplicado al arte de la bebida! Aunque destacan en la creación de cervezas y licores, Hartwall juega un papel central en el mundo del vino: son el mayor importador de vino en Finlandia. Infunden tanto la tradición de la hospitalidad finlandesa como la excelencia internacional en cada botella que tocan. Celebrar, refrescarse, disfrutar: ese es el espíritu Hartwall.