El compromiso es la palabra clave en el Domaine Gilles Berlioz. Este antiguo hijo de obrero, convertido en viticultor autodidacta y apasionado, ha transformado su enfoque del vino en un manifiesto ambiental fuerte. Desde 1990, Gilles trabaja su tierra meticulosamente, pero fue en 2006 cuando tomó la decisión radical de la biodinámica para sus 3,5 hectáreas. El trabajo se realiza escuchando a lo vivo, sin ningún producto químico de síntesis, ofreciendo un enfoque respetuoso con el ecosistema de Saboya.
Su dominio, ahora apodado el "Domaine Partagé", es una dirección imprescindible de los vinos de Saboya, ubicado en Chignin, cerca de una zona natural protegida. La energía desplegada por Gilles Berlioz y su esposa Christine permite que las variedades tradicionales de la región, como la Mondeuse, el Persan, la Roussanne, la Jacquère y la Altesse, alcancen la cima de la expresión local. Microcuvées originales y estructuradas, como el delicioso Chignin-Bergeron procedente de los terroirs de los Châteaux y de La Tournaz, revelan toda la riqueza y calidad de este terroir. Los vinos son testimonio de una búsqueda constante de excelencia y autenticidad.