En los confines del Languedoc, donde las colinas se transforman en estribaciones pirenaicas, la Maison Gayda hace dialogar modernidad y terroir. Esta aventura vitivinícola, ubicada en Brugairolles, nació de un encuentro apasionado: el de Tim Ford y Anthony Record, quienes unieron sus ambiciones con la experiencia de Vincent Chansault, el enólogo, y Pascal Ledroit, el chef. Juntos, crearon un verdadero polo de excelencia.
La Maison Gayda gira en torno a una bodega completamente nueva (construida en 2004) y un restaurante gastronómico (abierto en 2006). Este anclaje en el arte de vivir a la francesa permite celebrar la autenticidad del terroir mucho más allá de la botella. Sus vinos, moldeados por la diversidad de los suelos de la región, expresan un Languedoc decididamente orientado hacia el futuro, donde la hospitalidad y la alta cocina se combinan con precisión para el placer de la degustación. El Domaine revela una paleta de variedades de uva, incluyendo experimentos audaces como el Chenin Blanc.