En el corazón del famoso "Mile de Oro" de la Ribera del Duero en España, Finca Villacreces se integra en un paisaje único, delimitado por el río Duero y un bosque de pinos bicentenarios. Esta atmósfera singular, casi mística, forja el carácter de un vino arraigado en la historia, cuyas primeras huellas datan de 1350.
La finca renace verdaderamente en 2004, cuando Gonzalo y Lalo Antón, impulsados por la búsqueda de un terroir excepcional en Castilla y León, toman las riendas. Su trabajo incansable ha permitido restaurar las 64 hectáreas de viñedos, la mayoría cultivados en agricultura ecológica. Los suelos, compuestos de caliza y arcilla, junto con los cantos rodados arrastrados por el Duero, ofrecen una regulación térmica crucial para la expresión de la variedad reina de la región, el Tempranillo (Tinto Fino). El microclima continental da lugar a cosechas tintas intensas y potentes. Este gran vino español exhala notas de frutas negras maduras, especias suaves y cuero, conservando a la vez una frescura y elegancia que desafían las latitudes. Finca Villacreces firma aquí el alma cruda y refinada de la Ribera.