El aroma y la redondez del vino croata conquistaron a un huésped de renombre en la persona de Franz Liszt. Hace más de 200 años, el famoso compositor solía alojarse regularmente en lo que se convertiría en el Domaine Feravino, apreciando la calidad singular de este emblemático viñedo. Si Croacia es famosa por sus costas turquesas, el alma de sus vinos reside en sus colinas verdes de Eslavonia, donde el verano está lleno de sol y el invierno cubierto de nieve, ofreciendo un terroir contrastado y rico.
Hoy, Feravino firma vinos que honran esta herencia secular, apoyándose en una de las bodegas más modernas de la región, situada en Feričanci. El compromiso de la casa con la calidad es intransigente: las uvas se recogen meticulosamente a mano, un gesto preciso y artesanal que garantiza la preservación del delicado afrutado, verdadera firma de estas cosechas. El Domaine Feravino captura la esencia de una Croacia vitivinícola, orgullosa de sus tradiciones y orientada hacia la excelencia, ofreciendo al degustador una copa de historia.