La Familia Teycheney esculpe el paisaje vitivinícola de la margen derecha de Burdeos desde 1837, una historia que abarca casi dos siglos. Hoy, el impulso de renovación está liderado por Patrick, Évelyne y su hija Caroline, quienes han infundido una nueva filosofía en el corazón de sus viñedos. Su misión es clara: crear vinos mediante agricultura ecológica y biodinámica, un enfoque exigente que pone el respeto por la tierra en el centro de todas las atenciones.
Este proyecto audaz, llamado Vignobles Jade, reúne varias propiedades emblemáticas, verdaderas joyas de Burdeos, como Château Fleur de Lisse, Château l'Étampe y Fontfleurie en Saint-Émilion, así como Château La Loubière en Montussan. A través de estas diferentes expresiones del terroir, la familia busca revelar la pureza y complejidad de los suelos bordeleses. Cada Château combina así tradición secular e innovación, especialmente en la crianza de los vinos, que armoniza tanques, fudres y ánforas. Este trabajo minucioso da lugar a vinos vibrantes, que ofrecen un equilibrio perfecto entre estructura tánica y finura aromática, verdadera firma de estos grandes crus de Burdeos.