Ocho generaciones al servicio del terruño: ese es el legado monumental que impulsa a la Maison Laudet en el corazón del suroeste. La aventura comienza en 1820 cuando el señor Jean Dominique Laudet adquiere las primeras parcelas, forjando un patrimonio que hoy se extiende entre las Landas y el Gers. Esta continuidad, rara y valiosa, es perpetuada por Cyril Laudet y su esposa Julie, octava generación decidida a revolucionar las tradiciones con elegancia.
El Domaine Laballe, corazón palpitante de la familia Laudet, destaca en un doble arte. Por un lado, la elaboración de vinos de Gascuña frescos, afrutados y salinos, donde el placer es inmediato. Por otro, la destilación de Armagnacs auténticos, envejecidos y nombrados con una fuerte carga histórica. Cyril se compromete con una viticultura sostenible, adoptando la agroforestería y replantando variedades resistentes como el Baco. Esta exigencia ambiental da lugar a cosechas que cantan la frescura y la libertad, demostrando que tradición y modernidad pueden unirse para esculpir el futuro del suroeste.