En el corazón del Valle del Ródano, entre los guijarros rodados de Châteauneuf-du-Pape y las colinas de Rasteau, el legado de la Familia Coulon se expresa con una vitalidad excepcional. No es una simple tradición, es una filosofía radical de respeto por la tierra.
Hoy, Daniel y Frédéric Coulon encarnan esta búsqueda de la excelencia, fusionando el saber ancestral de su linaje con prácticas ecológicas sumamente exigentes. El dominio es un verdadero pulmón verde: todo el viñedo se cultiva en agricultura biológica y biodinámica, eliminando cualquier uso de productos químicos sintéticos. Este compromiso refuerza la resistencia natural de las vides, permitiéndoles ofrecer uvas de una calidad y pureza notables.
Esta transmisión está asegurada por la nueva generación. Victor y Antonin, los hijos de Daniel, se han unido recientemente a la aventura, garantizando que la búsqueda de pureza y el amor por los suelos sigan siendo la prioridad principal para este terroir emblemático. Cada botella es una expresión viva y auténtica de la riqueza del Ródano.