Cinco generaciones de historia fluyen en las venas de la Familia Baradat, guardiana del Domaine Marlère. Desde sus orígenes en Béarn, esta línea de artesanos forja un legado tanto vitivinícola como agrícola, revelando una comprensión profunda de los terroirs del Suroeste.
Aquí no se explora un único viñedo, sino un mosaico de expresiones que celebra la unicidad de cada parcela. El saber hacer se ejerce con pasión, privilegiando las variedades autóctonas y un enfoque que busca la autenticidad.
La ambición de esta Familia es simple y exigente: capturar la generosidad de Francia en vinos que hablen con verdad. Las botellas firmadas por Baradat son verdaderas joyas gastronómicas que honran la denominación Bordeaux, al tiempo que abrazan el alma rústica y sincera de la región. Estas cosechas, a la vez precisas y llenas de carácter, son fruto de un compromiso constante con la excelencia y la tipicidad. Encarnan el encuentro exitoso entre tradición y vitalidad moderna.