Un destino fallido fue recuperado por una pasión devoradora. Éric Santier no tenía nada de heredero de la vid. Tras una juventud en el Loira donde se forma junto a sus amigos viticultores, se toma un paréntesis en Dubái en el comercio. Sin embargo, el llamado de la tierra natal se vuelve demasiado insistente. En 2011, regresa a casa, cambia los rascacielos por las cepas y se entrega por completo a los estudios de enología.
Dos años después, se asocia y relanza el venerable Domaine Dozon, también rebautizado como Domaine du Saut au Loup. Esta bodega familiar adquiere una nueva dimensión en Ligré, en el corazón de la denominación Chinon. Éric Santier infunde un fervor ambiental en sus parcelas, privilegiando el Cabernet Franc e iniciando una conversión a la agricultura ecológica en 2020. El viticultor firma cosechas que buscan ser la expresión pura de este terroir del Valle del Loira. La elegancia y la profundidad están presentes, honrando tanto la historia del lugar como un futuro más respetuoso con el medio ambiente. Es el renacimiento de una bodega por un hombre de corazón.