El alma corsa se expresa a flor de viña en el Domaine Vecchio. A solo 60 kilómetros de Bastia, en Alta Córcega, se siente aquí la simbiosis perfecta entre el trabajo apasionado de los viticultores y un terroir de una belleza dramática. Las parcelas, a menudo orientadas para captar la energía del sol mientras se benefician de la frescura marina, dominan el mar, ofreciendo un espectáculo grandioso. Es este microclima insular el que infunde a las uvas su carácter único.
El Domaine Vecchio honra las variedades emblemáticas de la isla de la Belleza. Ya sea el Sciaccarellu, vibrante con frutos rojos, o el Vermentinu, cincelado por notas cítricas y un toque yodado, cada cosecha es un espejo de su suelo. Aquí, la arcilla roja pesada se mezcla con gravas y fragmentos de esquisto, obligando a las raíces a buscar lejos la esencia mineral necesaria. Este saber hacer, unido al uso de las variedades regionales, garantiza vinos que resuenan con toda la complejidad y autenticidad del patrimonio corso. Una parada imprescindible para captar el espíritu del vino insular.