Una tierra de guijarros y sol donde nace la excelencia. En el corazón del Valle del Ródano, la denominación Tavel exige una concentración exclusiva en el rosado, un desafío que el Domaine Val de l'Orme supera con éxito. Sobre las famosas lauzas que captan el calor del día, Jean-Maxime y su hermana Élisabeth honran la herencia familiar mientras inyectan una modernidad vibrante.
Jean-Maxime, un viticultor apasionado, cultiva la vid en vaso. Esta técnica ancestral es una garantía de respeto por los suelos, permitiendo que la naturaleza se exprese plenamente. El Domaine Val de l'Orme va aún más lejos al reintroducir variedades olvidadas, como el Calitor o el Mourvèdre Gris, para enriquecer la complejidad aromática de sus cosechas. Este compromiso con la autenticidad se concreta en rosados sinceros, estructurados y carnosos. Lejos de ser vinos efímeros para la sed, estas botellas son verdaderos rosados gastronómicos, diseñados para acompañar los platos más finos y listos para desafiar el tiempo. Este Domaine firma una nueva página del arte del Ródano.