Más de cuatro siglos de historia han forjado el carácter del Domaine Tinel-Blondelet. Annick Tinel-Blondelet, duodécima generación de viticultores en el corazón del Valle del Loira, encarna con brillantez esta línea familiar. Desde 1983, perpetúa un saber hacer ancestral mientras infunde su propia vitalidad en cada cosecha. Imagine un enfoque tan auténtico y franco como el sauvignon blanc que realza.
El dominio se extiende en la confluencia de dos denominaciones icónicas: Pouilly-Fumé y Sancerre. Esta ubicación geográfica es crucial. En Pouilly-sur-Loire, el terroir está marcado por margas kimmeridgianas, mientras que en Sancerre, especialmente en parcelas como Frétoy, se encuentran sílex y calizas. Esta diversidad de suelos permite a Annick esculpir vinos del Loira con perfiles variados: mineralidad punzante, finura y expresión aromática pura.
Annick y su hija Marlène, quien se unió a la aventura en 2016, trabajan sus 15 hectáreas según los principios de la agricultura sostenible. Su búsqueda es simple: producir vinos que reflejen fielmente su origen. De hecho, si busca una anécdota memorable, su trabajo incluso ha sido reconocido por la familia real de Noruega. Un foco internacional que subraya la calidad constante de este Domaine familiar. Sus Pouilly Fumé y Sancerre ofrecen un panorama completo de lo mejor que el Loira tiene para ofrecer.